La buena alimentación es una necesidad básica de todos los seres humanos para crecer, desarrollarnos correctamente y mantener la salud. La función de los alimentos es nutrir, no ser divertidos.

martes, 3 de junio de 2014

LECHE DE COCO


Hace bastante tiempo que tengo ganas de subir esta receta, es muy fácil de hacer y es una deliciosa opción para quienes no quieren o no pueden consumir lácteos. Tiene muchas propiedades, es muy nutritiva y posee ácido laurico que es el mismo que posee la leche materna. Se puede usar para cocinar desde riquísimos currys hasta cualquier receta que contenga leche. A mi me gusta para comer mi granola es verdaderamente un manjar.

  • 2 tazas de coco rallado (si es orgánico mejor)
  • 4 tazas de agua mineral o de filtro/purificador
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de manteca de coco (opcional no es fácil de conseguir y queda deliciosa igual)
  • pizca de sal y pizca de azúcar

Poner el coco en la licuadora, llevar el agua a hervir. Cuando hierba verterla sobre el coco y dejar reposar unos 10 minutos. Licuar, colocar un boul con un paño de lino o algodón y verter 1/4 de la leche, tomar el lienzo (repasador limpio y seco) por las puntas y y exprimir para sacar toda la leche. Repetir la operación y guardar el residuo de coco . Se puede usar así en galletas bizcochos y tortas o tostarlo y molerlo y usarlo como harina de coco.
Colocar toda la leche en la licuadora y agregar el resto de los ingredientes, pulsar para emulsionar y listo. Guardar en refrigerador.Dura hasta 4 días









viernes, 30 de mayo de 2014

La cruda promiscuidad en la que conviven médicos y empresas

Comparto esta nota de la Dra. Muller (especialista en publicidad), me parece imprescindible para entender, con una mirada crítica, de donde surgen las recomendaciones médicas y publicitarias que tomamos como si fueran verdades absolutas.

Una mosca en la leche

 Por Mónica Müller *

El martes 27 de mayo nos desayunamos con una alarmante noticia médica que mereció amplia difusión en los diarios: los argentinos estamos tomando poca leche. La advertencia fue lanzada a la prensa durante una pausa en la Primera Jornada Internacional de Productos Lácteos y Nutrición Humana por el doctor Esteban Carmuega, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni), quien informó que los lácteos aportan a la dieta 410 miligramos de calcio de los 634 que ingerimos en promedio cada día y que los 224 restantes provienen de las frutas secas, las sardinas, las anchoas y el brócoli. Por alguna razón, en lugar de promover un mayor consumo de estos alimentos no industrializados ricos en calcio y vitaminas, su consejo se centró en la conveniencia de aumentar el consumo de leche y sus derivados, productos que ya no se encuentran en su forma natural, sino sólo intervenidos, reconvertidos y patentados por la industria. Otra curiosidad de las conclusiones vertidas en forma directa al periodismo es que no fueron mencionadas las más recientes investigaciones internacionales que cuestionan el beneficio de los lácteos en la prevención de fracturas. Un estudio difundido en 2013 por la Escuela de Salud Pública de Harvard no sólo informa que la leche no es la única fuente de calcio; también dice que no está claro que necesitemos todo el calcio que se recomienda ni que los derivados lácteos sean la mejor fuente para incorporarlo. Sus investigaciones sobre centenas de miles de personas demostraron que quienes toman un vaso de leche diario o aun menos no tienen un riesgo mayor de fracturas que quienes toman religiosamente los dos o más vasos que las abuelas y la industria recomienda tomar. El estudio recuerda que así como el calcio y los productos lácteos podrían reducir el riesgo de osteoporosis y cáncer de colon, su alto consumo puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata y de ovario. Y que las altas dosis de grasas saturadas y vitamina A propias de los productos lácteos pueden paradójicamente debilitar los huesos (http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/). A conclusiones similares llega otra investigación sobre más de 200.000 personas publicada por National Institutes of Health de los Estados Unidos: el consumo de calcio no sólo no disminuye el riesgo de fractura de cadera sino que lo aumenta en personas que lo toman como suplemento. Para mejorar la salud ósea es imprescindible el agregado de vitamina D. En realidad, los últimos trabajos científicos han demolido dos mitos a la vez: que el consumo de calcio protege contra las fracturas y que la mejor fuente de calcio son los lácteos. En India, Perú y Japón, donde se consume un promedio escaso de 300 miligramos de calcio por día, la incidencia de fracturas es mucho más baja que en los Estados Unidos, donde se recomienda como mínimo tres veces esa cantidad. La dieta de esos países, mucho más abundante en pescados, cereales integrales y vegetales que en derivados de la leche, representa un equilibrio perfecto de calcio y vitamina D, saludable para el sistema óseo. Tampoco son despreciables otros factores comunes a esas culturas, como una actividad física regular y la exposición al sol, imprescindibles para formar y conservar un esqueleto fuerte y sano (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18065599?dopt=Citation). No hace mucho se descubrió que también la vitamina K contenida en las verduras de hoja es fundamental en el proceso de depósito de calcio en los huesos. Las dietas pobres en vitamina K están asociadas con una menor densidad ósea y un mayor riesgo de fracturas de cadera (http://ajcn.nutrition.org/content/77/2/512.full). Y la probabilidad de fractura disminuye a la mitad entre las mujeres que comen una o más raciones de vegetales por día, en comparación con las que consumen una o menos raciones por semana. (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9925126?dopt=Citation). Los corticoides, el tabaquismo y las bebidas cola son en cambio comprobados factores de debilitamiento de los huesos de los que poco se habla y nada se dijo en la comunicación de los representantes de la jornada a los periodistas. Es inimaginable que los especialistas argentinos desconozcan estas multitudinarias investigaciones internacionales que han alterado muchos conceptos arcaicos sobre alimentación y hábitos de vida. Por mera curiosidad científica, pesquisando las razones que llevan a los expertos a promover un mayor consumo de lácteos industrializados en lugar de una dieta rica en vegetales, hasta el menos avisado de los periodistas podría descubrir los alcances de la cruda promiscuidad en la que conviven médicos y empresas. Un fenómeno que no es nuevo ni exclusivamente argentino, pero que en nuestro país no sólo no se disimula, sino que se exhibe en forma obscena. La página del encuentro está encabezada por DSM Bright Science, CHR Hansen, ARLA, Gelfix y Biotec, cinco emporios multinacionales productores de lácteos y aditivos químicos para la industria de la alimentación. Y el currículum del doctor Esteban Carmuega, interlocutor de la prensa, informa que además de formar parte de prestigiosas instituciones médicas, es director asociado de otra megaempresa productora de lácteos y derivados: el Instituto Danone del Cono Sur.
Q Médica. Autora de Pandemia (Sudamericana, 2010) y de Sana Sana. La industria de la enfermedad (Sudamericana, de próxima publicación).
Fuente: SOCIEDAD › OPINION

lunes, 12 de mayo de 2014

PASTA INTEGRAL: TALLARINES





Ayer, domingo espantoso, no paraba de llover, toda la familia media dormida y con fiaca. Se hacia tarde para el almuerzo y nos pusimos a pensar que hacer. Evalué lo ingredientes disponibles en mi cocina, algo que siempre hago y me da buenos resultados, IMPROVISAR con lo que tengo. Harina integral, huevos. Saque del mueble la Pastalinda de la abuela Angélica (mama de Marta, mi suegra) y me puse manos a la obra. Hacer tallarines es bastante simple y no les miento debo haber tardado el mismo tiempo que si hubiera ido a la casa de pastas, y lo mejor es que me quede en piyama. Se pueden cortar a cuchillo no es necesario tener la maquina. Una ves hechos los tallarines los deje reposar y prepare un estofado de pollo de campo "reloaded", tenia una salsa de tomate con hongos portobello que sobro de la polenta del otro día y una pechuga que quedo del pollo al horno que nos comimos ayer. (es verdad que uso lo que queda). 

Tallarines para 5 personas:
  • 400grs de harina integral mas cantidad extra para amasar
  • 3 huevos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • agua cantidad necesaria
  • Sal marina
  1. Colocar en un boul el harina y la sal y mezclar bien, en el centro hacer un hueco y cascar los huevos, agregar el aceite y un chorrito de agua. Con una cuchara de madera y revolviendo los huevos mientras integramos la harina del centro hacia afuera y unimos bien. 
  2. Cuando formamos el bollo lo sobamos en la mesada hasta que quede liso, lo cubrimos con film y lo dejamos reposar 10 minutos. (podemos preparar la salsa y poner el agua a hervir). 
  3. Cuando la masa descanso la estiramos con la pastalinda o el palote varias veces hasta que quede fácil de manejar, elástica y no se nos pegue. Lo mejor es doblarla sobre si misma y volverla a estirar, siempre espolvoreando con harina. 
  4. La estiramos del grosor que queramos que tengan nuestros tallarines, yo prefiero no estirarla muy delgada. Luego si tenemos pastalinda los cortamos de la medida que mas nos guste y sino plan B: enroscamos la masa de los extremos hacia el centro como si fuéramos a hacer palmeritas. Y luego cortamos el rollo en tiras muy delgadas, cada tira cuando la estiremos va a ser un tallarin. 
  5. Se cocinan en abundante agua hirviendo con sal por 10 minutos, pueden  ir probando el punto sacando uno y fijandose si les gusta mas o menos aldente ¡no vale pegotear fideos en los azulejos! lo mejor es probarlos de una.. Se pueden comer con vegetales salteados, con manteca y queso, pesto de albahaca y nuez, como prefieran!






SAL DE SESAMO: GOMASIO




Preparar gomasio me produce una sensación de bien estar,para mi es cuidarme y mimarme un poco. El aroma a sésamo levemente tostado que se siente por toda la casa me encanta. Mmmm, puro aroma y sabor lleno de nutrientes*. El sésamo es una de las mejores fuentes de calcio, es proteico tiene hierro, vitaminas y antioxidantes. Es un complemento ideal para niños en crecimiento, embarazadas, adultos con mucho desgaste físico o mental. Para prepararlo hay varias formulas pero a mi me gusta la siguiente proporción: 12 cucharadas soperas de sésamo integral + 2 de sal marina:
  1. Vamos a colocar las semillas y la sal en una sartén de fondo grueso y la llevamos a fuego medio. No queremos tostar las semillas, solamente calentarlas un poco para que desprendan todo su aroma (si las tostamos nos va a quedar un gomasio amargo y podemos quemar el aceite que tienen en su interior). 
  2. Cuando las primeras semillas comienzan a saltar en la sartén, agitamos un poco para que el calor sea parejo, y esperamos que la próxima vuelva a saltar, ahí apagamos el fuego y dejamos enfriar, no debe tomarnos mas de 2 minutos de reloj, el aroma tan característico del gomasio lo obtendremos al moler las semillas, originalmente se usa un mortero pero lleva su tiempo. Yo uso molinillo de café, y guardo el gomasio en frasco de vidrio. Necesita refrigerarse en verano.
 A las nenas les encanta con los fideos o el arroz yamani. Uno de nuestros snacks favoritos es untar una rodaja de pan integral con aceite de oliva y espolvorear gomasio por arriba, las de la foto tienen brotes de cebolla y nueces.

*En minerales es donde el sésamo se destaca, sobre todo por su alto contenido de calcio biodisponible, cuyo tenor es superior a cualquier alimento natural, a excepción de algún tipo de queso duro (ciertas variedades superan los 1.100mg, contra los 120mg de la leche). Pero la relevancia del sésamo respecto a los lácteos, es que también esta bien dotado de los minerales necesarios para que ese contenido de calcio pueda ser fácilmente asimilado por el organismo; nos referimos al magnesio, el fósforo, el silicio, el cinc, el cobre y el boro. Además el sésamo posee la mayoría de los demás nutrientes sinérgicos al calcio: ácidos grasos esenciales, vitaminas y aminoácidos. También posee cantidades importantes de potasio, hierro (10,4 mg contra 7,9 mg del “afamado” hígado), selenio, yodo y cromo..(...)mas info sobre el sesamo aqui

NOTA PARA LA REVISTA: SER PADRES (de mayo)

Me pone muy contenta compartir esta nota que escribí para la revista SER PADRES en colaboración con mi equipo de trabajo, La Lic en Nutrición María Busto Marolt y La Psicóloga Mirta Llena Alarcón 



jueves, 24 de abril de 2014

10 CONSEJOS PARA CUANDO NO SE PUEDE COMPRAR TODO ECOLOGICO

Esta nota me encanto porque son muy piolas los consejos, yo pongo en practica la mayoría, recomiendo leerla:
1- Si toda la familia no puede comer eco es mejor ofrecer los alimentos bio a los más pequeños, ya que un niño con cinco años puede estar más intoxicado que un adulto, aunque exteriormente no lo parezca. Los niños, proporcionalmente, comen mucho más que un adulto, ya que están en crecimiento. Ejemplo: un bebé de tres meses duplica el peso, y al cabo del año ya lo supera con creces.
2- Comprar bio los alimentos que se consumen más a lo largo del día. Por ejemplo: si se toman 400 ml de leche, 500 g fruta, 300 g verdura, 400 g arroz y, en cambio, 20 g de café o 30 g azúcar, comprar lo primero… Así se evita el consumo de toxinas extras. Más vale comprar bio los alimentos básicos que no los más superfluos, que se toman en cantidades pequeñas o de forma esporádica. Por ejemplo: azúcar, café, té, cacao, miel, mantequillas…
3- Respecto a las verduras y hortalizas, es mejor que sean bio las verduras de hoja, todo tipo de coles, ya que no se pueden pelar, que no otras como la patata, la remolacha, la zanahoria, la calabaza, etc., que normalmente se comen sin la piel, que precisamente es donde quedan los restos de pesticidas, insecticidas… De todas formas, las ecológicas tienen más sabor. Es la típica frase: “Es que los tomates de ahora no saben igual que los de antes”. Pues los ecológicos sí.
4- En el caso de las frutas es mejor que sean bio las que se comen con piel que no las que se pelan, como el plátano, el aguacate, la castaña… De todas formas, hay que decir que las bio son más sabrosas y aromáticas, ya que han sido cosechadas en el momento óptimo de maduración. Eso es importante no solo para el paladar de los adultos sino para enseñar a los más pequeños a comer fruta, ya que las frutas verdes, ácidas, sin aroma o sabor no gustan a casi nadie.
5- Aunque parezca mentira, hay pescado ecológico, pero es tan raro encontrar que aconsejamos comprarsalvaje o de extracción, en vez del de piscifactoría, que come piensos y recibe vacunas… Es importante fijarse en las etiquetas de las pescaderías.
6- Sobre los cosméticos ecológicos, hay que aclarar que no hay una normativa reguladora igual para todos, por lo que la calidad puede variar mucho de una marca a otra. Recomendamos antes una crema corporal o un maquillaje ecológico, que no un champú o un suavizante, ya que estará más tiempo en contacto con el cuerpo y, por lo tanto, se absorberán más los componentes que no los de un jabón, que casi no está en contacto con la piel. La pasta de dientes es diferente, ya que, aunque no está mucho tiempo en la boca, la absorción de la pared de la boca es superior al de la piel; por eso se dan muchos medicamentos sublinguales.
7- Hacer rutas por los supermercados, ya que cada vez más se pueden encontrar productos eco en las grandes superficies un poco más baratos. Ejemplo: Bonpreu, Aldino, Lidl, Caprabo, Hipercor, Carrefour son algunos establecimientos donde se pueden encontrar productos eco. De todas formas, también hay ofertas interesantes en las herbodietéticas tipo 2×1, o descuentos comprando cajas enteras… Comprar por Internet o en el mercado del proveedor directamente; así se ahorran intermediarios. Hay muchos agricultores que ofrecen cestas ecológicas de verduras a medida.
8- No sentirse culpables si no se puede comprar todo eco, ya que aunque sea poco, aunque sea solo un producto, ya es un beneficio para el cuerpo.
9- Si, a pesar de todo, no se puede comprar nada ecológico, se pueden seguir unos consejos básicos: es recomendable pelar las frutas o lavarlas muy bien con un estropajo de coco, igual que las verduras. Comprar carne de corral o de ganaderos de confianza; el pescado, que sea pequeño y salvaje; si se toma leche, que sea fresca; lavar muy bien los cereales como el arroz, las legumbres, etc., antes de cocinarlos y eliminar el agua. Consumir productos de la zona y de temporada evitando al máximo conservas de todo tipo y platos precocinados. Cuantos menos aditivos tenga un alimento y menos manipulado esté, mejor. Optar por las opciones caseras hechas en casa.
10- Cultivar frutas y verduras ecológicas. No es preciso ser campesinos ni tener un trozo de terreno. Se puede hacer en un balcón o terraza. Hay muchos tipos de macetas que se pueden adaptar a las necesidades de cada persona y, si no se dispone de mucho espacio, también hay variedades mini. Eso sí, sería interesante hacer un cursillo de horticultura ecológica para aprender cuáles son las mejores semillas, tierras, fertilizantes orgánicos.

Fuente: Olga Brunner López I Dietista naturista www.qisana.com I